Galería de fotos. Los Cuatro Jinetes del Apoteosis se reencontraron de nuevo a caballo en Mejanes (Francia).

Caballos Aviador V, Famoso C, Flor y Halcón, todos del hierro de Peralta, antes de hacer el paseíllo con los Cuatro Jinetes.

Los Cuatro Jinetes del Apoteosis con Pablo Hermoso de Mendoza

Dos épocas del toreo a caballo juntas en el ruedo

Brindis de Diego Ventura. A pie, Álvaro Domecq, Jose Samuel Lupi y Rafael Peralta. A caballo, Ángel Peralta montando al semental PRE Aviador V.

Ángel Peralta volvió a hacer el paseíllo en la Plaza de toros de Medina de Rioseco.

El pasado 26 de junio, el rejoneador Ángel Peralta, hizo el paseíllo en el 150 aniversario de la Plaza de Medina de Rioseco (Valladolid), de la que es Hijo Adoptivo, donde tiene calle e incluso un busto de bronce, y recibirá un homenaje dentro de los actos conmemorativos del coso del Carmen.

«Si alguien importante ha habido en nuestra plaza de toros durante estos 150 años, ése ha sido Ángel Peralta, a quien este domingo homenajearemos de una forma muy especial», ha explicado Artemio Domínguez, alcalde de Medina de Rioseco, donde los hermanos Ángel y Rafael Peralta han organizado durante más de medio siglo un festival taurino a beneficio del asilo de este municipio.
A mediados del siglo XX, la casa-asilo riosecana -hoy Residencia de Ancianos «Sancti Spiritus y Santa Ana»- se encontraba en una precaria situación económica «porque vivía de la caridad», ha explicado el regidor, lo que impulsó a una de las madres, María Domeño, a pedir el auxilio a una de las figuras de la época.

El rejoneador sevillano Ángel Peralta, una de las principales figuras de su escalafón, atendió la llamada y organizó en 1954 el primer festival taurino a beneficio del asilo que, de forma ininterrumpida, se ha venido celebrado hasta 2005 en diversos formatos y con la participación de las principales figuras.
«Él y su hermano Rafael pertenecen a la historia de Medina de Rioseco», ha insistido el alcalde antes de recordar como cada año, el día del festival «era conocido como el de ‘San Peralta’ porque era fiesta en Medina de Rioseco y en toda su comarca».
Ángel Peralta recibió la ovación más grande de la tarde en un festejo en el actuaron Manuel Manzanares, Francisco Palha y Lea Vicens, y en el que el Centauro de La Puebla salió a hombros junto con los tres actuantes.

 Más información y galería del festejo: http://www.lavozderioseco.com/?p=14194

Los Cuatro Jinetes del Apoteosis, los hermanos Ángel y Rafael Peralta, Álvaro Domecq y José Samuel Lupi, serán homenajeados este fin de semana en Mejanes (Francia)



 Con motivo del cuarenta Aniversario de la famosa Corrida del Rejón de Oro, los Cuatro Jinetes del Apoteosis recibirán un homenaje en Mejanes, en pleno corazón de la Camarga francesa.

 Ángel Peralta, Rafael Peralta, Álvaro Domecq y José Samuel Lupi fundaron la corrida del Rejón del Oro en 1971, año en el que recorrieron los ruedos de España, Francia y Portugal actuando dicho cuarteto en más de cien actuaciones.

 Para ello, se han programado toda una serie de actividades taurinas y ecuestres. En la corrida del Arte del Rejoneo harán el paseíllo Pablo Hermoso de Mendoza, Sergio Galán y Diego Ventura, con la presentación y debut del hijo de Ginés Cartagena. En dicho espectáculo harán el paseíllo los cuatro Jinetes del Apoteosis.

 Asimismo, habrá espectáculos ecuestres y demostración de toreo a campo abierto y acoso y derribo, que contará con la participación de los toreros Juan Bautista y César Girón y los garrochistas españoles como Tomás Morenés y Alfonso Carlos Martín.

 Información sobre el programa y actividades:
http://www.feriaducheval.camargue.fr/feria-2011/avantprogramme-2011.html

«Siglos de Toros», la revista que apuesta por el campo, el toro y el caballo. Reproducimos el artículo «Retorno a la génesis: Entre el torero y el centauro», del mes de enero



El Centauro Ángel Peralta dando un pase de pecho






Excepcional natural de Rafael Peralta

 

La revista «Siglos de Toros» se posiciona como una de las revistas más interesantes del panorama literario, ecuestre y taurino a nivel nacional e internacional.

Reproducimos a continuación el artículo de Rafael Peralta Revuelta, publicado este mes :

«El arte del rejoneo y el del toreo a pie están íntimamente ligados desde el germen de la tauromaquia. Si bien, a lo largo de la historia, han podido seguir caminos diversos, existen momentos en los que ambos se unen y confluyen para dejar pasajes llenos de belleza y torería.

Si en Portugal el denominado “arte de Marialva” sigue teniendo, en número de festejos y afición, una importancia superior al toreo a pie, en España, tiempo atrás, el toreo con capa y muleta fue tomando un mayor protagonismo que el que se practicaba desde el caballo. Esta supremacía hace que el rejoneo (que tuvo su auge en los siglos XVI y XVII) quede relegado a un segundo plano, hasta que poco a poco va dejando de ejercerse en los ruedos de nuestra piel de toro.

Cañero y Conchita Cintrón, el resurgimiento

No será hasta la aparición de un militar cordobés, Antonio Cañero, cuando se recupere la tradición de torear desde un caballo. Antonio Cañero rescata el rejoneo y trae la esencia del campo andaluz a las plazas vistiendo sombrero de ala ancha y traje con chaquetilla corta.

Cañero solía sortear con los matadores del cartel, terminando muchas veces la lidia de sus toros con muleta y espada. Antes de comenzar su andadura en los ruedos participó en numerosos concursos hípicos de salto, de ahí que más tarde, saltara también en la arena a los toros sobre su célebre jaca “La Bordó” o sobre su caballo “Águila Blanca”. En 1925 culminó su temporada toreando en París, con notable éxito.

Posteriormente a Cañero, en los cosos de España y de América, sobresalió una extraordinaria amazona, Conchita Cintrón. La “diosa rubia del toreo” dejaba fascinado al público de entonces no sólo por su destreza sobre los corceles, sino por su sabiduría en la lidia de a pie, con un estilo elegante y a la vez dominador.

Caballeros en plaza, ganaderos en el campo

De las tierras albarizas de Jerez, apareció el jinete Álvaro Domecq y Díez, de familia bodeguera y ganadera y gran aficionado a la aviación. Don Álvaro fue amigo íntimo de Manuel Rodríguez “Manolete”, con el que solía pasar temporadas en el campo. El caballero jerezano, alquimista de la bravura con sus toros de “Torrestrella”, solía ejecutar la suerte suprema a estoque desde el caballo. En otras ocasiones, le gustaba instrumentar algunos pases a pie antes de perfilarse con la espada. Este gusto por el toreo a pie lo heredaría su hijo, Álvaro Domecq Romero, figura de los setenta, siempre valiente y poderoso.

Álvaro Domecq formaría cuarteto histórico con Lupi y con los hermanos Peralta. Tanto Ángel como Rafael, actuales conservadores del toro de encaste Contreras, culminaban algunas de sus memorables actuaciones echando pie a tierra. Esta faceta solía practicarla con más frecuencia el menor de los hermanos, quien solía participar a pie en tentaderos alternado con toreros y figuras.

Otro rejoneador e intérprete del toreo a pie es Fermín Bohórquez Escribano, criador de la principal ganadería brava (que lleva su nombre) para el rejoneo de hoy día, procedencia Murube-Urquijo. Asimismo, el caballero en plaza Enrique Valdenebro, Excmo. Conde de San Remy y propietario de la ganadería de “Ruchena”, solía también torear en los cosos fiel a un estilo añejo, aristocrático y señorial.

Sobre la lidia. Cómo eran aquellas faenas…

Una vez que habían colocado las banderillas cortas y el jinete dejaba su caballo y atendiendo al comportamiento del toro, se solía comenzar la faena de muleta con pases por alto –ayudados, estatuarios- o bien, por bajo, con pases de castigo, hasta llevarlo, normalmente, más allá de la segunda raya. Una vez situado el burel fuera del tercio, cada uno interpretaba su toreo por el pitón que viera más adecuado. A veces, se remataba la serie con algún molinete, trincherazo o kikirikí; otras veces, con profundos pases de pecho. Solían ser faenas más bien breves, de doce, quince o veinte muletazos, a lo sumo. Estos pases servían para preparar el toro para la suerte suprema, pero también, aportaban al aficionado un mayor conocimiento de la bravura del toro, vislumbrando así mejor cualidades tan importantes como el temple, la fijeza o el recorrido.
Figuras del toreo que rejonearon

El primer caso conocido de un matador de toros que posteriormente toreara a caballo en los ruedos fue el de José García Carranza, más conocido como Pepe “El Algabeño”. Ataviado con impecable vestimenta campera, “El Algabeño” fue fusilado en la Guerra Civil española y fue el primer rejoneador en sacar el palo de garrocha sobre el albero para parar los toros.
En la historia de la Tauromaquia hay tres casos importantes de toreros que decidieron probar suerte en el rejoneo. Tres revolucionarios, tres creadores de estilos que han marcado época: Juan Belmonte, el mejicano Carlos Arruza y, más recientemente, Paco Ojeda. Los tres supieron llevar su conocimiento del toro y de la lidia al toreo a caballo.
Estado actual

Hoy día, salvo contadas excepciones, resulta insólito ver torear al natural a un rejoneador a pie en una plaza. Cuando se bajan del caballo, es únicamente para descabellar. La razón es que el Reglamento obliga a clavar dos rejones de muerte antes de echar pie a tierra.
Interpretar esa norma para volver a los orígenes, es decir, poder intercalar toreo a caballo y a pie (o viceversa), otorgaría más prestancia y brillantez al espectáculo taurino. Instantes mágicos, como los que protagonizó Diego Ventura en una corrida goyesca en Ronda, producen en el aficionado un éxtasis de romanticismo, pureza y emoción.
Tan sólo en contados festivales, como el que actuó Julián López “El Juli”, rejoneando en Medina de Rioseco (Valladolid) o, meses atrás, el de La Puebla del Río, con Morante y Diego Ventura asumiendo los dos ambas facetas, hemos podido contemplar la maravillosa simbiosis del torero-rejoneador.
A caballo o a pie, la misma esencia

Desde el caballo o a pie, la verdad del toreo parte de idénticas directrices. Cuando caballo y jinete se conjugan a la perfección, cuando parecen forman un solo cuerpo, se forma el centauro. Sobre la arena, ante la presencia del toro bravo, tanto el torero como el centauro exponen sus vidas para crear una obra única. Los dos nacen de la mitología y buscan la realidad para alcanzar el auténtico significado del arte de torear…

 

El toreo es ensueño, fantasía,
es el arte que brota en cada suerte;
engañar sin mentir, verte y no verte
en un juego de amor y valentía.

 El toreo es la magia, es sinfonía,
es un rito sagrado, bravo y fuerte,
pues triunfa en él la vida de la muerte
cuando un toro encastado desafía.


El toreo es hechizo y sentimiento;
compás, inspiración, caricia al viento,
es el duende que se queda en la memoria.


Y es la honda emoción de la corrida,
la que templa y somete la embestida
y que asciende al torero hasta la gloria».




Este reportaje viene documentado con fotos de Antonio Cañero, Conchita Cintrón, Álvaro Domecq y Díez, Álvaro Domecq Romero, Fermín Bohorquez Escribano, Juan Belmonte (como rejoneador), Paco Ojeda (rejoneando), Carlos Arruza (rejoneando), Diego Ventura y Morante de La Puebla.


Más información: http://www.siglosdetoros.com/

La prestigiosa fotógrafa estadounidense Mary Cornelius captó las últimas fotografías del caballo «Brujo». Le dedica el artículo «The heart of a warrior», el corazón de un guerrero.

Durante el Primer Seminario Internacional de Fotografía equina, Mary Cornelius inmortalizó a «Brujo», histórico caballo del hierro de Peralta, con estas dos imágenes, cuando el semental tenía 30 años de edad.
 En su Blog, le dedica este artículo que reproducimos en su idioma original:
«Last spring when I was in Spain attending a photography seminar, we had the opportunity to photograph the horses at the Rancho el Rocio near Seville. At this ranch are bullfighting horses and bulls and two legendary brothers Angel and Rafael Peralta who are known as «the lords of rejoneo», the bullfighting on horseback. On one day, we were welcomed to their wonderful ranch, and were able to tour the extensive well maintained grounds and photograph their horses.
One horse in particular stayed in my mind, one that has been added to my Elder Horse Project. The 30 year old Brujo, (translation: Wizard) winner of 500 bullfights, a remarkable horse, said to be able to know his rider’s thoughts in the bullfighting ring as if by magic. He was more than a good horse, he was a great horse. This month, Brujo passed away. A long life, a spectacular life a life well loved and admired by his people.
Back in May, when he was brought out for us to photograph, an old warrior, long in the tooth, his body aged but his mind still vibrant, he winnied his stallion challenge, and stood with a look in his eyes that showed that the spirit was still willing to take on whatever may come his way. I thought about his courage, perhaps even his audacity in all of those fights. I am not a fan of bullfighting, indeed, of any blood sport, but I am definitely a fan of the heart of the bullfighting horse.
So I tip my glass to you Brujo, the heart of a warrior. Good journeys to you.»

Pueden leerlo en su Blog personal a través de este enlace: http://shuttermonkee.blogspot.com/2010/11/heart-of-warrior.html